Hay proyectos que nos recuerdan por qué hacemos lo que hacemos. Este es uno de ellos.
Recientemente hemos tenido la oportunidad de colaborar en una iniciativa de formación en autodefensa dirigida a mujeres y adolescentes en Senegal, impulsada por Instinta y la ONG Kakolum.
El proyecto: formación en autodefensa en Casamance, Senegal
Durante ocho días, dos formadoras españolas viajaron hasta Diannah, un pueblo rural de la región de Casamance, en Senegal. Allí, de la mano de la ONG Kakolum, impartieron siete formaciones a tres grupos muy distintos: mujeres en situación de prostitución de forma independiente, mujeres retenidas dentro de un prostíbulo, y adolescentes de entre trece y quince años en una escuela local.
El objetivo del proyecto fue dar herramientas reales de protección y reacción ante una agresión, y construir junto a las propias participantes un protocolo de apoyo que pudieran usar entre ellas en su día a día.
Puedes conocer más sobre Kakolum aquí. Y sobre el proyecto Instinta de Irene, aquí.

El testimonio de Irene
Irene vivió esta experiencia en primera persona. Este es su testimonio, íntegro:
Hace un año, la ONG Kakolum me contactó para impartir formación de autodefensa a mujeres en situación de prostitución en Diannah, un pueblo rural de la región de Casamance (Senegal). Acepté sin pensarlo dos veces. Tras meses de preparación, en junio viajé junto a Caro Truccone, entrenadora de jiu-jitsu, para hacerlo realidad.
Durante los ocho días que estuvimos allí impartimos siete formaciones a tres grupos muy distintos entre sí.
El primero, mujeres que ejercían la prostitución de forma independiente. Energía bonita, ganas de aprender y un agradecimiento que se notaba en cada gesto. Nos pidieron que volviéramos, que la próxima vez nos quedáramos más tiempo.
El segundo grupo fue dentro de un prostíbulo, porque ellas no podían salir. Nada de lo que había vivido antes me preparó para entrar allí. Mujeres retenidas, muchas de ellas heridas, algunas todavía menores de edad. Al principio no entendían qué hacían dos mujeres españolas ahí dentro. Tuvimos que ganarnos su confianza minuto a minuto, sin prisa, sabiendo que cada palabra contaba.
El tercer grupo fue en una escuela, con alumnas de entre trece y quince años. Pensamos que sería la formación más ligera. No lo fue.
Sus preguntas nos hicieron entender hasta qué punto la violencia estaba normalizada, incluso dentro de la propia familia. Una de ellas nos preguntó qué hacer si, mientras dormía, notaba que alguien se subía encima de ella. Tenía trece años.
Esa pregunta se queda contigo para siempre.
Cuando la confianza llegó, en los tres grupos trabajamos lo que de verdad importaba: cómo reaccionar ante una agresión, cómo salir con vida de una situación límite y cómo pedirse ayuda entre ellas sin dudar.
Gracias a Shoke, que se sumó desde el primer momento a esta experiencia, pudimos llevar botones del pánico que acabaron convirtiéndose en mucho más que un objeto. Pasaron a formar parte del protocolo que diseñamos juntas: si una lo activaba, las demás sabían que tenían que acudir.
Ver cómo se les iluminaba la cara al entender que alguien, desde muy lejos, se había acordado de ellas, es algo que no se me va a olvidar.
Me fui de allí con un nudo en el pecho que todavía no se ha deshecho del todo. Agradecida de haber podido dejarles algo real y útil. Y, al mismo tiempo, con la impotencia de no poder sacarlas de ahí conmigo. Como madre, hubo momentos muy difíciles de sostener.
Pero de esta experiencia me quedo con una certeza que llevo enseñando toda mi carrera y que allí volví a comprobar con mis propios ojos: siempre, siempre existe una opción ante una agresión. A veces parece imposible. La clave está en no rendirse y en tener las herramientas al alcance para intentarlo.

Nuestro granito de arena
Desde Shoke pudimos aportar nuestro granito de arena con botones del pánico y kubotanes, (el spray de defensa personal no se puede transportar en avión) herramientas que pasaron a formar parte del protocolo de apoyo que ellas mismas construyeron durante los talleres: si una activaba el botón, las demás sabían que tenían que acudir.
Gracias a Instinta, Caro Truccone y Kakolum por contar con nosotros y permitirnos contribuir a que la protección llegue allí donde más se necesita. 💙
Redactor Experto del Blog de Shoke, una publicación especializada en material policial, equipamiento de defensa y seguridad privada. Comparativas y reviews de producto, actualidad y mucho más de la mano de un referente del sector.




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